La experiencia con la escort fue mayormente positiva, aunque con un pequeño inconveniente que se menciona una sola vez. Según el cliente, la calidad del servicio se destaca por la profesionalidad y la energía que ella le pone a todo el encuentro. La escort tiene una figura fitness, con caderas anchas y un abdomen bien marcado; aunque es de estatura pequeña, su presencia es muy llamativa y se describe como ‘muy linda’. En cuanto a la actitud, la mujer es muy atenta: abrió el departamento con un sobretodo de cuero, ofreció bebidas y se mostró dispuesta a seguir el ritmo del cliente, lo que generó una buena vibra y una conversación agradable antes del “franeleo”. En cuanto a los servicios, el cliente elogió el excelente oral y los besos reales con lengua, pero señaló que el colchón blando hizo que la posición misionera fuera incómoda y le distraía del momento. En resumen, la escort es muy buena, muy linda y le brinda una atención completa, aunque el colchón fue un detalle a mejorar. No se repite ningún patrón de comportamiento, pues solo se reporta una experiencia.