Los comentarios de los clientes sobre la prepago indican que la experiencia general es muy deficiente. En la reseña que se analizó, la acompañante, de origen venezolano y con 23 años, mostró una apariencia física atractiva: cuerpo robusto con piernas gruesas, trasero marcado, pecho pequeño y alta (1,70 m). Sin embargo, el servicio se vio empañado por una actitud totalmente apática. El primer contacto por WhatsApp resultó amable, pero al llegar al lugar de la cita la escort se mostró desinteresada, sin presentarse ni iniciar una conversación. El encuentro se redujo a un oral con condón y nada más: sin caricias, sin besos, sin atención personal, con la música a todo volumen y la TV encendida. El cliente sintió que la escort parecía molesta y le faltó cualquier gesto de atención, provocándole una experiencia completamente fría y aburrida. Por ello, la valoración del servicio fue 2 / 10 y el cliente no la recomienda bajo ninguna circunstancia. En este caso, la única característica positiva es su físico; el resto, la falta de actitud y de interacción, lo deja en un rango muy bajo de satisfacción.