La escort recibe muy buenas calificaciones de los hombres que la prueban. El cliente destaca que la imagen que ve en las fotos coincide con la realidad: una mujer negra, de edad media (40‑45 años), de estatura baja (1.60 m), con figura tipo BBW, grandes senos y un trasero muy marcado. Su rostro se describe como “aceptable”, no particularmente atractivo, pero la presencia física compensa esa carencia.
Su trato inicial es cordial y amable; responde con una actitud abierta y profesional al llegar a la casa en Bosa. Durante el encuentro, la escort muestra buena disposición y es complaciente con la mayoría de los actos solicitados (oral, anal y masturbación). Se enfatiza la gran calidad de su cuerpo: “la carne es lo que más gusta al cliente” y el cliente puntúa su físico con 7.5/10.
En cuanto a los servicios, el cliente disfruta de la boca, los ojos, la lengua y la lubricación del sexo anal; sin embargo, la experiencia de “mamada” resulta mediada por el uso de condón y la escort termina el servicio antes de los 30 minutos, lo que provoca cierta decepción. El cliente menciona que la escort no suele “completar” la sesión completa de oral y sugiere un extra que no acepta.
En resumen, la escort es recomendada para hombres que buscan una figura “veterana”, “gorda” y con buena caricia, aunque es importante recordar que la sesión final puede terminar más rápido de lo esperado y con limitaciones en la boca.