La experiencia con la prepago fue mayormente decepcionante. Los clientes reportan que la puntualidad fue un problema: llegó más de una hora tarde y la comunicación previa fue lenta, contestando solo después de varias notificaciones. En cuanto a su físico, las fotos promocionales mostraban a una mujer más delgada, pero al presentarse llevaba unos 10 kilos más y sus senos eran pequeños; el aspecto no coincidía con las imágenes. No obstante, su actitud durante el servicio fue destacable: se esforzó por complacer al cliente, mostró energía y entusiasmo, y realizó el sexo oral con buena disposición. El uso de condón fue correcto y no hubo incidentes de seguridad. En general, la calidad del servicio se califica bajo (4/10) por la mala organización y la publicidad engañosa, pero se reconoce el esfuerzo y la actitud positiva como un punto a favor. El patrón recurrente parece ser la desalineación entre la publicidad y la realidad física, junto con problemas de puntualidad, aunque la prepago suele mostrar buena energía y voluntad de satisfacer al cliente cuando llega.