La experiencia con la escort fue algo neutral. El cliente describe un encuentro bien organizado y en un lugar cómodo y limpio, con una habitación funcional que incluye camilla y sillas. En cuanto a la apariencia física, la acompañante tiene una figura robusta y se le menciona que es “rellenita”, mide aproximadamente 1,50 m y tiene pechos grandes y naturales que provocan que el cliente quede muy atento. Su atuendo y la disposición del entorno no recibieron críticas negativas. En relación a la actitud, la escort fue receptiva y “complaciente”, aceptando los peticiones del cliente sin quejarse, pero el cliente menciona que le “falta la putez” que suelen buscar en ese tipo de encuentros, lo que sugiere una falta de intensidad o energía en el contacto. En cuanto a los servicios, el cliente recuerda que hubo masajes, besos y una actividad oral “media tímida”, pero que se llevó a cabo sin demasiada presión. No se destacan problemas de higiene ni actitud hostil. En resumen, la escort ofrece un servicio aceptable, con buena disposición y físico atractivo, aunque el cliente percibe que la experiencia no alcanza la intensidad deseada. Esta reseña es un punto de referencia para quienes buscan un servicio económico y funcional, pero con la expectativa de una experiencia más enérgica.