Entre los dos testimonios de clientes hombres se destaca una experiencia bastante positiva con ambas escort en Mataderos. Anto Nenu, una “tatuada” de mirada intensa, corta pelo y lentes, se presenta con un trasero redondo y faldas de tono oscuro, con pechos bien definidos. El cliente describe una sesión intensa de boca y caricias, donde “muerde despacio el culo” y “se la sacó la tanguita negra”. La atención se percibe como directa y apasionada, sin presiones. Larisa, la otra, es una chica de 1.7 m, con curvas armoniosas y un busto de 95 cm, cabello largo y negro, piel ni muy blanca ni trigueña. El relato menciona un “69 muy bueno” y que la sesión incluyó toques y picos, aunque un poco distante al principio. En ambas, el entorno resulta algo precario: escalera de madera y ruido detrás de la puerta, pero el servicio en sí no se ve afectado. El tono general es que la calidad del cuerpo y la atención son buenas, el precio parece razonable y el cliente volvería, aunque señala que el ambiente podría mejorar. Ambas reseñas reflejan una experiencia satisfactoria y con un toque de aventura que llama la atención de los “gateros” que buscan algo fresco y físico.”}